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Bienestar animal: Nuestras cabras y cómo las cuidamos.

Nuestras cabras no son simples accesorios ni artistas. Participan activamente en cada paseo. Como animales de manada, las cabras son muy sensibles a la energía, el movimiento y la presencia. Responden instintivamente a los individuos del grupo: caminan junto a quienes necesitan apoyo, descansan cuando alguien se detiene o juegan con los niños en momentos de alegría compartida. Con el tiempo, hemos visto cómo su presencia ayuda a los grupos a relajarse y a cohesionarse de forma natural. Las cabras nos recuerdan que el liderazgo no tiene por qué ser estridente y que el sentido de pertenencia puede surgir sin necesidad de instrucciones.

Una elección meditada. La mayor parte de nuestro rebaño está compuesta por cabras macho. Esta es una decisión deliberada y meditada. Es mucho menos probable que las cabras macho sean criadas o valoradas, y nosotros elegimos brindarles una vida marcada por la compañía, un propósito y el cuidado. Todas nuestras cabras viven con nosotros como parte de la familia y permanecerán con nosotros durante toda su vida natural. No somos una granja lechera ni de cría. Somos una empresa de senderismo que camina con cabras, y las relaciones que construimos con ellas son de suma importancia. Al caminar juntas, día tras día, las cabras se vuelven seguras, tranquilas y conectadas, no solo con nosotros, sino también con las muchas personas que encuentran en el camino.

two white Saanan goats, happily graze at Euro Goat Trekkers farm.

Cuidado y bienestar diarios

El bienestar de nuestras cabras siempre es lo primero.

Nuestras cabras viven al aire libre en el valle, un entorno que conocen a la perfección, con espacio para deambular, descansar e interactuar de forma natural como rebaño. Nunca se las obliga a caminar y tienen la libertad de descansar o regresar en cualquier momento durante el recorrido.

Conocemos individualmente a cada cabra y le brindamos atención sanitaria regular, que incluye revisiones veterinarias rutinarias, cuidado de las pezuñas y una dieta equilibrada adaptada a sus necesidades.

Como las cabras viven con nosotros todo el año, la relación entre las personas y los animales crece gradualmente a través de la familiaridad y la confianza, más que mediante el entrenamiento o el rendimiento.

Si una cabra muestra signos de fatiga, distracción o simplemente prefiere un día tranquilo, se queda en casa en el pasto en lugar de unirse a un paseo.

Caminando al ritmo de las cabras

Nuestras rutas siguen el ritmo natural de los animales y del paisaje.

Las cabras caminan con soltura por el terreno montañoso, pero marcan su propio ritmo. Los paseos son experiencias tranquilas y pausadas, diseñadas para la observación, la conversación y la conexión con el entorno del valle.

Este método garantiza que las cabras permanezcan relajadas y entretenidas, y permite a los visitantes disfrutar del paisaje de una manera tranquila y atenta.

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